por haber herido los sentimientos de tu competencia, pues ahora tu marca se ve mejor que la de ellos.

2. Te sentirás culpable

porque tu competencia sentirá la necesidad de gastar su dinero en contratar un diseñador profesional para no quedarse atrás.

3. Vas a tener más urgencia por expandirte

y sacar una nueva línea de productos o servicios, pues ahora te ha quedado más claro el potencial real de tu negocio.

4. Es adictivo,

pues una vez que has probado la eficacia del buen diseño para negocios, no-po-drás-pa-rar.

5. Entrarás en un conflicto emocional

por no saber qué otras tantas iniciativas tuyas pueden ayudar a tu negocio y que ni siquiera te has tomado el tiempo para preguntarte: “¿Valdrá la pena intentarlo?”.

6. Tendrás que trabajar más duro

para poder atender, como se debe, a todos los nuevos clientes que atrajiste gracias al buen diseño.

7. Le darás a tus conocidos falsas ideas de cuánto ganas

pues creerán que invertiste mucho dinero en la imagen de tu negocio, pero tú sabes que es más barato de lo que todos se imaginan.

8. Tendrás que esforzarte mucho para evitar verte presumido

cuando hables de lo bien que le va a tu negocio con su nueva imagen.

9. Darás falsas esperanzas

a la juventud de estudiantes diseñadores, pues van a creer que todos los negocios entienden la importancia del diseño profesional y no se darán cuenta de que sólo quienes tienen una verdadera visión emprendedora valorarán su trabajo.

10. Te vas a sentir tonto

por no haberlo hecho antes.

Si quieres arriesgarte a ser víctima del diseño profesional, contáctanos y pide gratis una cotización. ¡Estamos a tu servicio!